Una de las cosas que me gusta de cocinar, es que a veces los ingredientes mas sencillos suelen transformarse en platillos de muy buen nivel.
Ayer domingo aprendí a hacer estos pasteles que quedaron realmente muy sabrosos y por lo mismo he decidido compartirlos.
No es una receta original mía, pero si la adaptación a los gustos locales de mi país.
También debo agregar que la masa filo fue algo totalmente nuevo para mi. Hacerla es todavía una experiencia que no tengo y probablemente nunca la haga pues se puede comprar en el supermercado y evitarse así el trabajo que requiere de una técnica difícil de poder adquirir en una cocina doméstica. Eso sí recomiendo comprarla en el mismo día que la van a usar para evitar que se humedezca en el refrigerador y no sirva para esto.
RELLENO
1 Kg. de cualquier tipo de carne (res, cordero, cerdo, pollo, etc)
100 gr. de zapallo cortado en cubitos pequeños.
100 gr. de arvejas (pueden ser congeladas)
100 gr. de habas
1 o 2 zanahorias cortadas en cubitos pequeños.
1 cebolla mediana cortada de pluma o juliana
1 pimentón rojo cortado en juliana
2 dientes de ajo
Ralladura de 1 limón.
Ralladura de jengibre
Cúrcuma
Sal
Pimienta negra recién molida
Cocinar las verduras con todos las especies. Una vez cocinadas las verduras y someter a reducción el caldo a un 30%
Mezclar la carne desmenuzada con las verduras y dejar enfriar. Si la mezcla está muy seca pueden agregar un poco del caldo reducido pero no mucho pues eso puede afectar el horneado de los pasteles. Una mezcla muy jugosa terminará por dejar una masa pastosa en el fondo y evitará que quede dorada y crocante.
PREPARACIÓN DE LOS PASTELES
Separar las hojas de la masa filo en cuadrados y untar con un pincel de cocina con mantequilla clarificada en cada hoja. Habitualmente se van juntando de a 3 hojas por pastel formando una especie de estrella de 12 puntas. Poner una porción abundante de relleno en el centro de la masa untada. La manipulación de la masa filo suele ser un poco compleja pues es muy delicada y requiere de un poco de paciencia.
Tomar cada una de las puntos y recogerlas hacia arriba de modo que resulte una especie de paquete tan como se observa en la fotografía. Untar con mantequilla clarificada para un mejor dorado y hornear a fuego medio hasta que se dore. No debiera tomar más de 10 minutos pues la masa filo es muy fina y se hornea rápidamente.
CONCLUSIÓN
A todos los que nos gusta la cocina nos gusta experimentar y hacer nuevas cosas. Esta receta requiere de tiempo para ir adquiriendo la práctica. Por lo tanto si se encuentra con poco tiempo recomiendo no hacerlos y esperar una mejor ocasión. Menos si tienen invitados, no hay nada más complicado que invitar a alguien y lo cocinado sea un desastre.
Mi familia quedó encantada con la receta. Sería interesante saber la opinión de otros.
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