jueves, 15 de diciembre de 2011

Fogazza casera, fácil y rápido de hacer

Tengo tres hijos adolescentes, y siempre reciben amigos que habitualmente son muy buenos para comer.

Si eso ocurriese de vez en cuando tal vez no sería gran problema, pero cuando se juntan los amigos de los tres, el presupuesto familiar sí que se resiente.

Descubrí que lo más importante para todos los chicos es que si tiene pinta de chatarra, no le hacen asco a comer prácticamente de todo.

La Fogazza la comía de jóven cuando mis padres la compraban a unos italianos de camino a casa. Siempre me gustó pero jamás se me ocurrió que podía ser tan fácil de aprender.

RECETA.

2 1/2 TAZA DE HARINA CON LEVADURA
6 CUCHARADAS DE ACEITE DE OLIVA
1 TAZA DE AGUA A TEMPERATURA AMBIENTE
1 CEBOLLA GRANDE
SAL
OREGANO
ACEITE DE OLIVA A GUSTO

PREPARACIÓN

Poner la harina en un bowl y agregar la sal, el agua y las 6 cucharadas de aceite de oliva.
Empezar la mezcla con una cuchara o con lo que más le acomode. Puede usar las manos pero a mi no me gusta en esta primera parte pues se pega todo y no me resulta agradable.
Una vez ya completada medianamente la mezcla empezar el proceso de amasado. Lo importante es que quede una masa muy bien amalgamada pero blanda.
Dejar reposar tapada unos 45 minutos para que la levadura realice su trabajo.
Mientras tanto picar una cebolla de pluma muy fina y agregarle un puñado de sal. Mezclar y dejar reposar al mismo tiempo que la masa.
Después de 45 minutos la masa debió haber crecido mas o menos al doble y así tal cual llevar el bolo de masa a una bandeja previamente engrasada.
Ir dando forma a la masa como si estuviesen haciendo una pizza. Una vez que ya tiene el grosor deseado y tenga el tamaño de una pizza, pinchar la masa con un tenedor para que no suba mucho.
Colocar la cebolla de pluma esparciendo abundante orégano seco y aceite de oliva.
Hornear hasta que esté dorada unos 15 a 20 minutos dependiendo del horno.
Se puede servir caliente o fría

Es tan fácil que los chicos pueden hacer más de una e ir variando con aceitunas, queso parmesano o lo que el gusto les indique.

Sano, barato y fácil de hacer.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Pechuga de pavo asada en el microondas.

Los hornos de microondas han tenido siempre un poco de mala fama. Yo la verdad es que casi nunca lo ocupo para cocinar, pero esta receta de verdad queda muy buena y es muy fácil y rápido de hacer.

RECETA

1 PECHUGA DE PAVO CONGELADO SIN HUESO
1 CEBOLLA
SALSA DE SOYA
ACETO BALSÁMICO
ALIÑO COMPLETO EN POLVO
OREGANO A GUSTO
2 DIENTES DE AJO PICADO
ACEITE DE OLIVA

Las pechugas de pavo congelado sin hueso son espectaculares para preparar una cena rápida y de seguro siempre quedaremos bien puestos.

Preparar un adobo para la pechuga con la salsa de soya, aliño completo, orégano y los dos dientes de ajo picados finitos. Mezclar todo con el aceto balsámico y el aceite de oliva. Las proporciones se las dejo a gusto del que va a cocinar pues a mí no me gusta mucho el Aceto Balsámico, pero el aroma que le da al pavo es insuperable.

Picar la cebolla en pluma y extenderla en el fondo de una budinera donde descansará el pavo.

Colocar el pavo previamente descongelado sobre la cebolla de pluma y cubrir totalmente con el adobo que ya se tenía listo.

Es importante que la budinera ojalá sea un tanto honda ya que en el horno de microondas hay que tapar el pavo para que no se ensucie todo con el horneado y después nuestras esposas nos reten porque dejamos todo sucio.

Colocar todo en el microondas primero por 30 minutos en máxima potencia y chequear el estado de avance de la cocción. Según la potencia del horno, seguir horneando en periodos de 10 minutos para que no se reseque y calcular así mejor el tiempo. En micaso con 40 minutos basta, pero si la pechuga es muy grande probablemente necesitará más tiempo.

El pavo horneado se puede servir acompañado prácticamente de cualquier cosa, pero si realmente quiero hacer algo novedoso, el puré de manzanas verdes es un excelente acompañamiento.

Por si no saben preparar el puré de manzanas verdes les paso el dato.

RECETA DE PURÉ DE MANZANAS VERDES.

2 O 3 MANZANAS VERDES DEPENDIENDO TAMBIÉN DE LA CANTIDAD QUE QUIERAN PREPARAR.
UN PALITO DE CANELA
MANTEQUILLA

Cocinar las manzanas peladas en cuarterones en muy poca agua junto con el palito de canela.

Una vez cocidas retirar el palito de canela y sin esperar que se enfrien moler con un tenedor y mezclar con mantequilla. Listo el puré.

Sopa de calabaza o zapallo

Probé por primera vez esta sopa en San Pedro de Atacama. A pesar que no me gusta mucho el zapallo, me resultó algo tremendamente grato el descubrir una forma de consumirlo. Es tan buena y sencilla de hacer que practicamente no hay forma de fallar y de seguro es una carta ganadora para lucirse tanto con la familia como en otras situaciones formales.

RECETA

1 TROZO DE ZAPALLO
1 CEBOLLA
1 LATA DE LECHE DE COCO
COCO RALLADO
OREGANO A GUSTO
PIMIENTA NEGRA MOLIDA
CÚRCUMA
CIBOULLETTE

En una olla poner a cocinar el zapallo cortado en trozos junto con la cebolla, pimienta negra, el orégano y la cúrcuma. No importan realmente el tamaño pues al final se integrará todo.

Pelar la cebolla y cortarla en cuatro. La punta de una cucharadita de cúrcuma ya que es de un aroma y sabor un tanto fuerte y extraño a nuestro paladar. También la punta de una charadita de pimienta negra. Si pueden conseguir pimienta árabe mejor porque es más aromática.
Poner a cocinar todo esto en agua que apenas tape todos los ingredientes.

Una vez que el zapallo esté blando, retirar del fuego y licuar todo junto en una minipymer o licuadora dependiendo de lo que tenga a mano.

Antes de licuar, es conveniente retirar proporcionalmente el equivalente de caldo que será reemplazado por la leche de coco. Si queda muy espeso siempre se le puede agregar el caldo de reserva.

Agregar la leche de coco y sazonar a gusto pues la leche le da un cierto sabor dulzón a la sopa. También en este paso es recomendable incorporar una cucharada o dos de Coco rallado según el gusto.

Servir en pocillos pequeños y espolvorear ciboulette picado fino sobre la sopa.

Se acordarán de mi y de seguro les pedirán repetición pues mis hijos cada vez que pueden me siguen pidiendo que les prepare esta bendita sopa.

Si son un poco más audaces en los sabores, recomiendo agregar al caldo una cucharada de pasta Tommyum que venden en los supermercados. Esta pasta es de origen Tailandés, se puede disolver en un poco de agua hervida o leche de coco y le agrega un gran sabor exótico levemente picante.

Otra variante es agregar al caldo un pedazo de gengibre fresco picado finito que al licuarse también le da un sabor espectacular.

La misma receta también pueden hacerla con Brocoli. También he probado con choclo, y de verdad creo que cualquier cosa que lleve leche de coco es carta segura por el sabor que toman las verduras.

Presentación

A lo mejor lo que quiero compartir no es muy novedoso, pero igual creo que para todos los que puedan seguir esto será una forma de compartir las experiencias que he tenido en la cocina durante este último año y que me ha significado por lo menos con mi familia, hacerme un prestigio bastante respetable como cocinero de mi casa.

Un cambio en el horario de nuestros trabajos con mi Sra. me dejaron las mañanas libres. Eso indudablemente podría haber significado que tomase otro trabajo de medio tiempo. Pero no, quise empezar a colaborar en la casa con algo que siempre me ha gustado. Cocinar es para mi una actividad que me relaja y me saca de la rigurosidad de la Academia.

Soy profesor universitario y a veces mi trabajo es tan árido que dedicarme un tiempo a algo tan doméstico me significa poder concentrarme en otra cosa y además tener tiempo para reflexionar que es lo que casi nunca hago por falta de tiempo.

Ojalá sirva a otros hombres casados y solteros para que se atrevan a entrar a la cocina. Es fácil, no importa si uno se equivoca, total al ser hombre las mujeres partiendo por mi Sra. y mi madre siempre adoptarán un aire comprensivo.